Parece que no se acaba nunca...
Este invierno es un invierno largo, muy largo y duro... si muy duro, sobretodo cuando tienes dos bebes en casa.
Es horrible cuando las preparas para dar una vuelta a la manzana, ya me conformo solo con eso, y al llegar al portal ves que está lloviendo a cantaros, cuando hace dos minutos no llovia. Las pobres no lo entienden y se ponen a lloran cuando les dices que hay que volver a casa... con lo que les gusta a ellas estar en la calle.
Tengo muchas ganas de ver el sol, de ver luz, de salir, de pasear, de hacer cosas al aire libre, ganas de que se acabe esta oscuridad...
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